Testamentos y deudas después de la muerte.

Todos en algún momento hemos hablado con familiares o amigos sobre la muerte y aunque sabemos que es algo natural, no nos gusta profundizar en ese tema. Lo evadimos o lo tocamos solo por encima por miedo o respeto. Comprendemos que no es sencillo, pero debes saber que es muy importante reflexionar al respecto, especialmente para poder organizarte y que de esa forma tus seres queridos estén protegidos ante cualquier situación.

Ante una pérdida la gente se siente abatida y desorientada, muchos temas quedan en el aire o sin respuesta hasta mucho tiempo después, por eso es importante cuestionarte ciertas cosas:

¿Quién se hace responsable de las deudas que no se liquidaron en vida?

Algunos productos financieros cuentan con un seguro de vida, por eso es importante saber qué tipo de crédito se le otorgó a la persona fallecida. La Condusef indica que las tarjetas de crédito cubren la deuda cuando el titular fallece, pero ten en cuenta que no es válido cuando se tienen tres meses de atraso o si se realizó algún movimiento después de la fecha del fallecimiento. Por eso es tan importante leer el contrato y contar con la mayor cantidad de información antes de hacer algún movimiento.

Aquí te dejo algunos de los documentos que pueden solicitar para hacer el trámite de una persona fallecida:

  • Copia certificada del acta de defunción.
  • Identificación oficial del difunto.
  • Identificación oficial del solicitante.
  • Escrito en que se notifica el fallecimiento del titular. (No olvides agregar el nombre y número de cuenta o del plástico).

En caso de las tarjetas adicionales, tanto en tarjetas de crédito como departamentales, la Profeco no exige ni obliga a los usuarios a ser responsables del titular, así que no te preocupes.

Créditos hipotecarios: en este tipo de créditos también se suele tener un seguro de vida como con las tarjetas de crédito. Al momento de que la persona fallece, los beneficiarios no tienen ningún tipo de obligaciones contraídas por el deudor, es decir, que se libera a los familiares de toda deuda, pero esto únicamente se hará válido si la persona iba al corriente de los pagos de sus mensualidades, ojo ahí.

Por otro lado, la Profeco indica que en el caso de un crédito conyugal obtenido de instituciones como INFONAVIT o FOVISSSTE, se cubrirá únicamente la parte proporcional al adeudo de la persona fallecida, por lo que la otra mitad aún deberá cubrirse.

En caso de los créditos mancomunados o con aval, el adeudo aparecerá en el historial crediticio de los involucrados, es decir, si la persona que falleció era un mal pagador, esto se verá reflejado tanto en su historial como en el de todos los co-dueños de ese crédito. Por eso sé cuidadoso con este tipo de acuerdos.

Crédito automotriz: existen también seguros de vida, los cuales ayudan a las instituciones a ampararse en caso de algún siniestro, de esa forma pueden saldar la deuda del crédito que se le otorgó al titular fallecido. Aquí tienes que hablar con tu aseguradora para ver el procedimiento que se debe seguir para que ellos puedan apoyar a cubrir la deuda en caso de que fuese necesario.

Por último, pero no menos importante: en el caso de los testamentos es necesario tener conocimiento del procedimiento para poder realizarlo de una manera rápida, sencilla y efectiva. Es súper importante tramitar este documento, de esa forma puedes vivir con la tranquilidad de que tus seres queridos estarán protegidos ante un momento difícil, pero sobre todo sabrán cuál era tu voluntad y qué deben hacer con lo que fue tuyo en vida. Es una forma de cuidarlos y apoyarlos cuando ya no estés.

Lo más recomendable es hacer un testamento antes de que sobrevenga una enfermedad, accidente o cualquier imprevisto, esto quiere decir que si todavía no tienes uno, lo ideal es que realices este trámite lo antes posible para que lo puedas hacer con tranquilidad, sin prisas y reflexionando a detalle todo lo que deseas o necesitas que se haga después de tu partida. Esto no solo brindará paz a tu gente al no tener que preocuparse por esos detalles, también te ayudará a evitar posibles disputas o complicaciones, ya que ese documento le dará seguridad y protección jurídica a tus seres queridos.

¿Empiezas a ver el lado positivo de los testamentos? Bueno, ahora que estás un poco más abierto a la idea, te compartiremos los diferentes tipos de testamentos que existen y los requisitos generales para tramitarlos, así podrás optar por el que mejor se ajuste a tus necesidades:

Testamento Público Abierto: es el que se otorga ante Notario Público, si el testador sabe leer y escribir no hay necesidad de testigos, de lo contrario deberá acudir con dos testigos y si no sabe el idioma nacional tendrá que estar presente un traductor en todo momento.

Testamento Público Cerrado: puede ser escrito por el testador o por otra persona a su ruego y en papel común. Para darle formalidad deberán acudir con un notario y el testador deberá declarar que la persona lo escribió por su solicitud, sin ningún tipo de coacción o dolo.

Testamento Público Simplificado: es el que se otorga ante notario en el momento de escriturar un inmueble destinado a vivienda, es decir, que el testamento queda plasmado dentro de las mismas escrituras.

Testamento ológrafo: es aquel que es escrito de puño y letra del testador, el que será cerrado y lacrado depositándose en el Archivo General de Notarías.

Testamento privado: este testamento sólo podrá ser válido en casos graves o enfermedad violenta, siempre y cuando no se pueda realizar el testamento ológrafo.

Testamento Militar: este testamento lo podrán realizar los militares o asimilados, en el momento de entrar en acción de guerra o estando herido sobre el campo de batalla, declarando su voluntad ante dos testigos o entregando pliego cerrado que contenga su última voluntad, firmada de puño y letra.

Testamento Marítimo: este testamento lo podrán realizar los que se encuentren en altamar, a bordo de navíos de la Marina Nacional, sea de guerra o mercante, lo escribirán en presencia de dos testigos y el capitán.

Testamento hecho en un país extranjero: éste tipo de testamento sólo tendrá efecto en México si se realiza en un país que así lo especifique, es decir que si realizaste tu testamento en un país en el que no está estipulado, no se podrá ejecutar, recuerda que esto no tiene una vigencia y que las leyes de cada país se rigen de diferente manera.

Los requisitos básicos para hacer un testamentos son los siguientes:

  • Debes tener una edad legal para poder hacer este trámite. Dependiendo de tu entidad federativa, puedes hacer un testamento desde los 14, 16 o 18 años.
  • Estar en tus facultades mentales. (Entender el significado del documento que estás generando).
  • Copia de tu acta de nacimiento e identificación oficial. (También te sirve el pasaporte, licencia de conducir, CURP o cartilla de servicio militar).
  • Comunicar el nombre del albacea. (Persona que se encargará de que se cumpla lo que has dispuesto).
  • Abonar la tarifa correspondiente. (Varía dependiendo de cada lugar, pero se recomienda hacerlo durante septiembre ya que en México es el mes del testamento y hay muchos apoyos para facilitar el trámite).

Por último, recuerda que es necesario notificar al SAT para hacer la cancelación del RFC por defunción, esto lo puede hacer cualquier familiar de la persona fallecida o un tercero interesado. Considera que es fundamental hacer este trámite para concluir todas las obligaciones fiscales. 

Como tu coach financiero, te recomiendo tener un testamento y leer siempre los contratos cuando vayas a solicitar cualquier tipo de crédito, particularmente la cláusula “en caso de fallecimiento”, esta información es súper valiosa.


Revisa y actualiza tus datos conforme lo vayas necesitando, por ejemplo: si te casaste, si tuviste un hijo, si cambiaste de domicilio o hasta de número telefónico. Considéralo para bancos y otras entidades como el INE, el SAT, etc. Esto es para que no dejes ningún cabo suelto al partir y que tus familiares o la persona beneficiaria no tenga ningún problema por hacer cumplir tu voluntad.

Sabemos que no es fácil y que a muchas personas les da miedo hacer este tipo de trámites, pero creéme, cuidar de tus finanzas después de la muerte es cuidar de tus seres amados.