Fondo para la educación

A través de generaciones hemos escuchado que la educación es de las herencias más valiosas que podemos recibir y eso es verdad; ya que aunque el mundo cambia y evoluciona muy rápido, el conocimiento sigue siendo una herramienta útil y poderosa que te ayuda a crecer personal y profesionalmente.

Invertir en educación siempre será una buena idea, sin embargo, hay opciones que no están al alcance de nuestro poder adquisitivo, por eso planificar un fondo educativo para ti o para tus hijos es fundamental para lograrlo.

Imagina que la educación se encuentra detrás de una gran puerta cerrada, el fondo educativo sería la llave que la abre, por lo que podrías acceder a él sin perjudicar la salud de tus finanzas. Suena interesante, ¿verdad? Bueno, pues te cuento más al respecto.

¿Qué es un fondo educativo?

Dicho de forma rápida, es un ahorro destinado a la educación ya sea personal o de tus hijos, es decir que este fondo tiene presente la meta y considera el contexto real de México, por ejemplo: la inflación es algo que está afectando a todos los sectores, por lo que es correcto suponer que los costos de la educación en todos los niveles (básica, universitaria, postgrados, doctorados, etc.) serán mucho más altos en algunos años. Tomando en cuenta eso, este tipo de ahorro implementa estrategias y te protege para que el día de mañana no tengas ningún problema y puedas contar con los recursos necesarios para estudiar sin afectar tu economía.

Ahora que alcanzas a ver sus beneficios, debes tener en cuenta algunos puntos:

  • ¿Qué cantidad de dinero planeas ahorrar para cubrir en su totalidad el costo de los estudios?
  • Ahorrar para la educación no significa que debas dejar de lado tus ahorros personales, por eso es de suma importancia mantener un sano equilibrio y definir bien todos tus objetivos.
  • ¿Con qué apoyos puedes contar? Por ejemplo: becas, seguros para la educación, apoyos financieros, etc. Búscalos, analízalos y elige aquellos que te sumen. Estos te permitirán alcanzar un punto de equilibrio y estar mejor preparado en caso de necesitarlo. 

Ya que estamos hablando de los apoyos que puedes obtener, vale la pena mirar más de cerca las becas, ya que pueden jugar a tu favor de una forma impresionante. Primero es importante recalcar que no tiene nada de malo aspirar a una y mucho menos obtenerla, por el contrario habla de tu capacidad de planeación y tu compromiso contigo y con la institución que la otorga. Además, un apoyo de este estilo te brinda la oportunidad de diversificar esfuerzos, por ejemplo: si la beca cubre las colegiaturas, el dinero que tenías destinado para eso lo puedes emplear en pasajes, gasolina, materiales, alimento o en incrementar tu ahorro personal. Productivo, ¿verdad?

Por otro lado, si tienes hijos también es necesario que sepas de la existencia de los seguros educacionales. Muchas personas no saben de ellos y se pierden de todos los beneficios, pero eso no te pasará a ti, porque juntos aprenderemos al respecto:

Hay muchos bancos que ofrecen seguros para la educación de los hijos, es una forma de protegerlos a ellos y a su futuro. De esa forma tendrás la tranquilidad de que si llegas a sufrir algún percance o si en el peor de los casos, llegas a faltar, el total de tu cuenta será entregada como apoyo mensual a la persona que aseguraste.

Además, por hacer un plan de ahorro para estudios obtendrás varios beneficios adicionales, algunos de ellos son:

  • Tendrás acceso a diferentes planes de estudio, todos de excelente calidad.
  • Podrás asegurarte de estudiar  la carrera que tú o tus hijos quieran ejercer en el futuro.
  • Reduces las posibilidades de necesitar un préstamo para pagar herramientas o materiales para los estudios, ya que estos suelen estar contemplados. Esto suena especialmente bien al iniciar un nuevo ciclo escolar, ¿verdad?
  • Al tener un fondo de estudios estarás impactando de forma positiva e indirecta a tu salud financiera del mañana.
  • Tú decides cuánto ahorrar de acuerdo a tus posibilidades y aspiraciones. Por lo que se adapta completamente a tu estilo de vida.

También una parte importante que tienes que conocer es que existen los financiamientos educacionales y estos se dividen en tres etapas:

  1. Estudios: el estudiante recibe X cantidad de dinero para pagar su colegiatura, siempre y cuando mantenga el promedio mínimo que establezca la institución educativa a la que pertenece. (En esta etapa no se suelen realizar pagos ni se generan intereses.)
  1. Gracia: una vez que termina el financiamiento, se conceden 12 meses de gracia donde no se realizan pagos, pero pueden comenzar a generarse intereses, mismos que se pagan durante la siguiente etapa.
  1. Pagos: han pasado los 12 meses de gracia, por lo tanto ha llegado el momento de cubrir el financiamiento recibido, esto se suele hacer en pagos que pueden tener plazos de hasta 15 años. Si lo piensas detenidamente este tipo de financiamientos están pensados para poder cubrirlos en cuanto tú empieces a generar ganancias gracias a tus estudios, suena excelente, ¿no? Sólo recuerda no perder de vista los intereses ya que dependen de la institución financiera en la que estés.

Por otra parte, si ya eres padre notarás que el tiempo vuela y que los niños crecen muy rápido, cuando menos lo sientas, esos pequeños ya estarán eligiendo una carrera y desearás tener las herramientas para brindarles las mejores oportunidades. Por eso no esperes a que el mañana llegue y comienza a prepararte desde hoy. ¿Cómo? Ahorrando, informándote y especialmente buscando un plan de ahorro que se ajuste a tus necesidades, pero al elegirlo ten presente que no siempre es necesario acudir a un banco para hacerlo, existen otras opciones, por ejemplo:

  • Plan de ahorro personal para la educación: este lo puedes armar por tu cuenta. Sí, tú solito, sólo sé cuidadoso, informate y protege tu dinero de la inflación y el paso del tiempo.
  • Cuenta de ahorro en el banco: no está ligada 100% al tema educativo, pero te permitirá ir ahorrando poco a poco para tus metas. Lo más importante es que puedes hacerlo desde hoy, la mayoría de bancos cuentan con opciones accesibles.
  • Fondo de ahorro con Instituciones particulares: hay muchas escuelas privadas que tienen su propio programa de ahorro para la universidad. Acércate a ellas e investiga qué es lo que ofrecen y cómo lo maneja cada una. Quizá descubras algo que es útil para tu estilo de vida.

Opciones hay muchas y comprendemos que puede ser abrumador; ve poco a poco y verás que al final no es tan difícil.

Por último, no olvides que la mejor herencia que les puedes dejar a tus hijos en un mundo tan competitivo como este, son los estudios, pero brindarles oportunidades no significa que debas sacrificar toda tu estabilidad financiera. Siempre hay formas de hacer las cosas, sólo hace falta informarse y aprender. ¿Ves como la educación sí que puede cambiar vidas? Así que ya sabes, invierte en un fondo educacional para ti o para tus hijos, no te arrepentirás.