Educación financiera, pilar en el empoderamiento femenino

Adquirir habilidades y aprender sobre conceptos financieros es esencial para mejorar la gestión del dinero. Y es que, contar con una educación financiera permite aprender a gestionar presupuestos, inversiones o créditos, lo que es vital para el desarrollo personal y para el progreso de un negocio.

A pesar de la importancia de este tipo de educación, muchas personas carecen de conocimientos financieros básicos. Esto se debe a la falta de recursos y de programas educativos para formarse, así como a la poca cultura que hay al respecto y de la desigualdad de género que persiste en este ámbito.

Sin embargo, cada vez son más las organizaciones que trabajan para proporcionar educación financiera y dar mejores oportunidades a las mujeres. Por ejemplo, en marzo pasado se instaló el primer Comité Interinstitucional para la Igualdad de Género en las Entidades Financieras (CIIGEF). Este comité fue creado por el Gobierno de México y el sector financiero para revertir el rezago de las mujeres en este ámbito.

“En las últimas décadas, más mujeres se han incorporado al sector financiero; sin embargo, esta mayor participación todavía no se refleja proporcionalmente en su participación en puestos de decisiones», señaló Victoria Rodríguez, gobernadora del Banco de México (Banxico), durante la instauración del comité.

Educación financiera, créditos y oportunidades

Además de la educación financiera, el tener acceso a instrumentos financieros acordes a las necesidades de cada individuo también es esencial para el emprendimiento financiero femenino.

Desafortunadamente, en México, las mujeres no tienen el mismo acceso que los hombres a herramientas financieras adecuadas, tales como créditos o préstamos.

Basta con saber que, en este país, solo una de cada 10 entidades financieras tiene productos financieros diseñados para mujeres, según estimaciones del Consejo Nacional de Inclusión Financiera (CONAIF).

Aunque esta cifra, por si sola, resulta reveladora, este porcentaje es aún más esclarecedor si se considera que: 4 de cada 10 entidades financieras cree que las mujeres deberían contar con instrumentos financieros específicos para ellas, como se reveló en una encuesta hecha por el CONAIF en marzo de 2022.

Entonces: ¿por qué si 4 de cada 10 entidades financieras opinan que las mujeres necesitan instrumentos financieros hechos para ellas, solo una de cada 10 los tiene?

Hay varias respuestas, algunas de ellas relacionadas con la desigualdad de género. No obstante, más allá de ese análisis, lo que es un hecho es que las mujeres no tienen el mismo acceso que los hombres a herramientas financieras acordes a sus necesidades. 

Identidad financiera para acortar la brecha

Además de la educación financiera y del acceso a instrumentos financieros, otra manera de acortar la brecha de género es a través del desarrollo de la identidad financiera.

La identidad financiera debe cimentarse en el conocimiento de las finanzas personales y las oportunidades de créditos. También, debe contemplar estrategias para el ahorro, presupuesto de proyectos e inversiones.

Es importante saber que tenemos una identidad financiera que es reflejada ante las entidades mediante un Reporte de Crédito Especial (RCE), en el se registran datos y actividades financieras, así como el comportamiento de pago ante cada uno de estos compromisos. Sin duda, para solicitar cualquier tipo de crédito o préstamo y tener acceso a mayores y mejores formas de financiamiento, el primer paso es contar con un buen historial crediticio.

Pero haber pedido un crédito formal no es la única forma de empezar a generar un historial crediticio. Lo que las entidades financieras buscan a la hora de otorgar financiamientos es que la persona que los solicita tenga evidencia de que es confiable y de que tiene la capacidad de responsabilizarse para cubrir los pagos asociados con el préstamo otorgado. Abrir una cuenta bancaria, contratar un servicio de telefonía o de televisión o tramitar una tarjeta de crédito, son unas de las diferentes formas de comenzar con tu identidad financiera. 

En un mundo de teléfonos inteligentes y redes sociales, donde muchos tienen el mundo en la palma de su mano, tener una cuenta de ahorros o acceso al crédito puede resultar algo sencillo o accesible para cualquier persona. Pero lo cierto es que aún existen 1,700 millones de personas sin bancarizar en el mundo, de las cuales el 65% son mujeres, según la última edición del Global Findex. En mercados emergentes, el reporte revela que, si bien la inclusión financiera ha mejorado para mujeres y hombres, la brecha de género ha cambiado poco.

Existe abundante evidencia y reconocimiento –por parte del sector público y privado– de que cuando las mujeres se empoderan financieramente, son más proclives a invertir en educación, alimentación y salud para sus familias. Todo ello es fundamental para romper el ciclo de la pobreza, reducir desigualdades sociales e impulsar el crecimiento económico.

En resumen, la educación financiera, el desarrollo de una identidad financiera y el acceso a instrumentos financieros, son las bases para el empoderamiento financiero de las mujeres. No obstante, no hay que olvidar que, en Latinoamérica, aún hay mucho por hacer, pues solo el 10% de las mujeres tienen acceso a créditos en la actualidad, de acuerdo con el Banco Mundial.

El empoderamiento financiero

El empoderamiento financiero se puede dar de diversas formas. Por el lado de productos, al facilitar el acceso al ahorro, al crédito o a los seguros. En cuanto a servicios, hacer o recibir pagos, así como acceder a una mayor educación financiera, son claves.

En Eliiot nuestro principal objetivo es ayudar a todos a mejorar sus finanzas con planes diseñados según sus capacidades pago, fomentando la educación financiera dando acceso a la información necesaria para evitar problemas en el historial crediticio.

Somo un coach financiero preocupado por la calidad de vida financiera de todos, creando oportunidades de crédito, laborales y de educación, ayudando personalmente con soluciones financieras acorde a sus necesidades obteniendo así hasta un 75% de descuento en las deudas gracias a nuestros asesores que toman muy enserio las problemáticas de cada usuario.

Sabemos que aún existe una gran brecha de género y desinformación en temas financieros, pero estamos seguros de que la educación financiera es la clave para fomentar la inclusión financiera promoviendo el cambio en modelos de negocio dando oportunidad a las mujeres a sobresalir en temas financieros y desarrollando productos financieros innovadores e inversiones de alto impacto que beneficien a todos por igual.